viernes, 15 de noviembre de 2013

Las cholitas luchadoras



Así llaman a las púgiles femeninas de lucha libre en Bolivia con sus espectáculos coloristas y pintorescos. 
Las cholitas luchadoras son la atración en la capital más alta del mundo: El Alto situada a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, con casi un millón de habitantes por la mayoría aymará.  
Las características de las cholas son sombreros hongos tipo bombín, voluminosas faldas a capas llamadas polleras, aretes de oro, trenzas largas y sobre todo hablan en el idioma aymará.
En las ciudades de El Alto y La Paz hay al menos ocho grupos de cholitas luchadoras, que se presentan con sobrenombres de batalla sugestivos, como ‘Juanita, la cariñosa’, ‘Elizabeth Rompecorazones’, ‘Jennifer Dos Caras’, ‘Marta, la Alteña’, ‘Remedios, la misteriosa’ o ‘Silvina, la Poderosa’ y que también tienen otros trabajos o son amas de casa.


Si bien el origen de la lucha de mujeres es moderno las raices hay que buscarles en el "Tinku" que en aymara significa "ataque físico" un ritual y danza folklórica de tiempos incaicos: de hecho es una pelea de cuerpo a cuerpo estimulada por el alcohol. 
El fenómeno empezó hace casi ocho años cuando los luchadores masculinos, desesperados por atraer más público a sus espectáculos, decidieron subir a mujeres al ring.

Hoy en día las cholitas atraen a miles de personas y proporcionan una diversión para una multitud que dispone de poco dinero (la entrada de uno espectáculo cuesta un dólar norteamericano (unos 70 céntimos de euros) y se embolsan poco más de nueve euros para cade combate. 


La adopción del traje fue una imposición española que surgió después de la revuelta indígena de Tupac Amaru entre 1780 y 1782.  A la ejecución de Tupac Amaru II siguió el decreto del administrador colonial español Areche que prohibió la lengua quechua, el uso de ropas indígenas y cualquier mención y conmemoración de la cultura incaica y de su historia.
Las cholas, fueron discriminadas por su origen indígena y forma de vestir  pero en las ultimas décadas las mujeres de pollera comenzaron a asumir nuevos roles en ámbitos que les habían sido vetados durante décadas, como la política, la economía, el periodismo, el derecho y los deportes. Gracias al actual presidente, el aimara Evo Morales, las cholitas han logrado mayores espacios y reconocimiento en el Parlamento, en los gobiernos regionales y municipales e incluso en el ámbito diplomático.



Hay algo de italiano en el traje tradicional de la chola: en 1920 Don Domingo Soligno llegó a La Paz y trajo el sombrero italiano de la casa "Borsalino" que si bien era para hombres a estos no les gustó, y Don Domingo convenció a las aymaras que usarlo les garantizaba la fertilidad y ellas comenzaron a usarlo. Os aconsejo este enlace  las cholitas paceñas para saber más. Mientras tanto os proporciono este vídeo. ¿Qué opináis?


viernes, 1 de noviembre de 2013

PATAGONIA EXPRESS - Luis Sepúlveda

“Patagonia Express” escrito por Luis Sepúlveda tiene las caracteristicas formales de la escritura de viaje y las historias son presentadas como apuntes. La novela está dividida en cuatro partes:
- Apuntes  de un viaje a ninguna parte -
  El autor en la primera parte cuenta algunas anéctotas de su infancia en Santiago de Chile y de su     abuelo,  andaluz y  anarquista. El viaje a ninguna parte es una forma simbolica de llamar a las cárceles de Pinochet, donde sufrió el  encierro y la tortura.
- Apuntes de un viaje de ida -
  En esta parte Sepúlveda cuenta lo que occurrió en un recorrido por varios países de América 
  Latina, como Argentina,  Brazil, Bolivia, Ecuador y Colombia. Un viaje que él hizo después de  dejar  la carcel y antes de exliarse en Europa.
- Apuntes de un viaje de regreso -
  In esta parte el escritor  cuenta cuando regresa a su país después de muchos años de exilio,    
  buscando   encontrar lo que había dejado ventiocho años antes. En particular el viaje de regreso   
  se centra en la Patagonia chilena y argentina.
- Apuntes de un viaje de llegada -
  El viaje a Martos, un pequeño pueblo andaluz en el que había nacido el abuelo de Sepúlveda y al  
  que había   prometido algun día de ir. En este pueblo el autor encuentra inesperadamente a un su 
  tío, cuya existensia no conocía.
Hay también una introducción , titulada “ Apuntes sobre estos apuntes” en el que el autor explica: 
“ Lo he titulado Patagonia Express, como un omenaje a un ferrocarril que, aunque ya no existe, pues la poesia se declara poco rentable en nuestros días, continúa viajando en la memoria de los hombres y mujeres de la Patagonia. Les invito a acompañarme en un viaje sin itineraio fijo, juntos a todas estas personas estupenda che apresen con sus nombres , y de las que tanto aprendí y sigo aprendiendo.”
“El viaje a ninguna parte “ es la parte  que más me llamó la atención, en la que Sepúlveda explixa que quien le ortorgó el pasaje para viajar fue su abuelo y como la forma de ser de este influyó mucho en su vida. El abuelo lo ingresó en la ideología de izquierda cuando le entregó un libro famoso en aquellos tiempos: 
"Lo vi salir con un libro de formato pequeño. Me llamó a su lado, y mientras lo escuchaba leí el lomo del libro: Así se templó el acero. Nicolai Ostrowski.
- Bueno, mi niño. Este libro lo tienes que leer tú mismo, pero antes de entregártelo quiero de ti dos promesas.
- Las que quiera, Tata.
-Este libro será una invitación para un gran viaje. Prométeme que lo harás.
- Lo prometo. Pero, ¿a dónde viajaré, Tata?
- Posiblemente a ninguna parte, más te aseguro que vale la pena.
-¿Y la segunda promesa?
- Que un día irás a Martos.
-¿Martos? ¿Dónde queda Martos?
- Aquí -dijo golpeándose el pecho con una mano”.
Su abuelo le inculcó unas ideas que iban a marcar su destino durante toda su vida. Luego de esto, el camino de Sepúlveda no fue nada fácil.
"La lectura de Así se templó el acero, lectura por cierto lenta y llena de consultas, se encargó de conducirme por primera vez a la región donde los sueños se llaman ninguna parte" .
Pero el pasaje que su abuelo le entregó, era el pasaje hacia ninguna parte, pues todos sus amigos tendrían rumbo fijo en la vida, y Sepúlveda sólo tenía que aspirar a "no moverse de su puesto de combate". Fue entonces, en este momento, en que la dictadura chilena le tocó de cerca. En 1973, el gobierno del presidente electo democráticamente por el pueblo chileno, Salvador Allende, fue sacado del poder de manera cruenta por quien todos conocen ya como uno de los dictadores más sangrientos que ha tenido América Latina: Augusto Pinochet.
Por fin, en junio de 1976, el autor sale de la prisión, y según sus palabras, esa era la fecha en que se había acabado el viaje "a ninguna parte". Su tristeza fue saber que muchos de los compañeros que había conocido se quedaron dentro y fueron asesinados por los militares.
El libro comienza con el abuelo, y termina con el abuelo, porque al final  Sepàulveda  va a visitar el pueblo de su abuelo en España. En aquel momento sucedió como si el autor  hubiera cumplido con una promesa religiosa que le había hecho a su abuelo. Fue emocionante el final. Creo que cuando su abuelo le dijo que buscara a Martos y que el lugar estaba en el corazón de él (o sea, del abuelo), era una encomienda que le estaba haciendo el abuelo de que algún día él tenía que visitar su país por él. Aquí entonces terminaba el viaje emprendido por Sepúlveda en el imaginario Patagonia Express.